El arma de Samsung es, como no, un conjunto de patentes de su propiedad que describen un sistema de conexiones inalámbricas. En Xataka no les falta razón cuando dicen que Apple podría haber pedido los diseños del iPhone 5 simplemente para ver sus puntos débiles en el campo de las patentes y encontrar por dónde atacar. Parece que un punto débil es la conectividad. Por el momento ni Apple ni Samsung se han pronunciado oficialmente al respecto.
Faltaría ver si Samsung se lanza finalmente a intentar parar las ventas del próximo iPhone, pero estamos hablando de una industria enorme del mercado protegida por un escuadrón de abogados desde Cupertino. Si lo intenta, va a ser tarea difícil. Con sólo la cantidad de rumores que circulan estos días del nuevo teléfono, el iPhone 5 influye como si ya estuviera en el mercado. Seguiremos informando.
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